Aún me duele el cuello, la garganta, y continúa el pitido en mis oídos después de 24 horas. Estas son señales de un buen concierto de rock, y el que viví anoche no fue para nada la excepción. No es que me gusten demasiado las comparaciones, pero para que se den una idea de la intensidad del recital, pienso que el de los Scorpions estuvo el doble de ruidoso que el de ACDC (!!!), o talvez haya sido porque el concierto fue en el Palacio de los Deportes. Lo cierto es que yo no noté ningún "rebote", fue la primera vez que entré a ese lugar y esperaba encontrarme con fastidiosos ecos o algo así, pero no hubo nada de eso, sino todo lo contrario: muchísimo sonido saturado sin ningún escape, que obviamente me aturdió. Debo decir que a veces incluso costaba reconocer las canciones, pero no me quejo demasiado, después de todo, estamos hablando de los Scorpions man.
No tengo capacidad narrativa alguna, así que sólo diré que el momento cumbre -para mí- fue cuando tocaron Coast to Coast, la canción instrumental que tanto me encanta. Es emblemática, es como si Iron Maiden tocara Transylvania, una cereza doblemente especial por el hecho de que no mucha gente la conoce. También me gustó The Zoo, No One Like You, Dynamite y todas las canciones clásicas. Más bien fue que la parte del cierre estuvo orgiástica. Intenté llamar a casa cuando tocaron I'm Still Loving You, pues a mi madre le gusta y era fan de los Scorpions, pero por alguna razón la llamada se jodió, una pena. En general, el concierto estuvo muy bien, poderoso, ruidoso y con una buena selección de canciones considerando el tiempo, el cual fue el úncio pero (tocaron desde las 20:40 hasta las 22:38). Hay que considerar que estos escorpiones tienen en promedio 60 años de vida rockera. Aquí el setlist:
Por cierto, tomé fotos pésimas y peores videos, así que no me esfuerzo en subir más que la del encabezado. Es para el recuerdo, después de todo. Nos vemos el 1 de octubre!