Esta vez me dieron ganas de hablar de algo no tan abstracto, algo que directamente me afecta mucho y sobre lo que poco puedo hacer. Se trata de la compañía promotora internacional líder (o tal vez la única) en México: Ocesa. No quisiera sonar muy hippie o defensor hipócrita del "pueblo", los que me conocen saben bien que eso es lo que menos quisiera, pero a veces me sorprendo del robo infame al que tienen chance estas empresas. En cada concierto al que me digno ir -cosa que no sucede muy seguido-, tengo que gastar casi lo doble que en otros países gastan por un boleto decente, incluyendo Sudamérica. Es increíble que por ser la única promotora que nos trae a los grupos que nos gustan a algunos (principalmente de rock), puedan poner el precio sin otra consideración que su chequera, pero no sé de qué me quejo, si esa es la manera en que funciona todo monopolio. ¿Algún grupo no llena los estadios? No hay problema para Ocesa, pues cobra 1,600 pesos por un ridículo boleto que en otros lugares debe costar 80 dólares, y recupera la inversión. Hay veces en que el grupo que viene a México me gusta tanto, que ni siquiera pienso en el precio que tendré que pagar para verlo, pero eso no deshace el hecho de que tal precio es injusto comparado con los de casi todo el mundo. Dicho poéticamente, es como si se alimentaran de la exaltación y felicidad de nosotros, a la vez fans estúpidos y también desafortunados ciudadanos de este país. Esto se degenera con cada grupo, y al paso que vamos, cobrarán 2,000 pesos por ver, por ejemplo, a Deep Purple, tan sólo hace falta que digan que viene con ellos Jon Lord y que es su última gira.
Creo que los únicos precios que se mantienen justos son los del Circo Volador, benditos sean aquéllos cuyo principal disfrute musical se genera en lo "underground", en las filas del metal mutante y demás cosas raras. Por mi parte y por la de muchos otros que son un poco más ortodoxos, que crecimos escuchando bandas como ACDC, Scorpions, Led Zeppelin, Kiss, etc. tendremos que adherirnos al sistema teniendo un trabajo lucrativo, porque siendo realistas, la competencia comercial en México -para poner otras promotoras- es tan imposible como querer crear competencia para otros monstruos: Telmex, Banamex, Televisa, y demás.
Las tarifas del Circo Volador, por cierto, nunca sobrepasan los 450 pesos. Personalmente considero que la mayoría de la música que se escucha por allá es basura, pero se pueden encontrar joyas raras si tu oído es paciente y aplicas muy buenos filtros.
Creo que los únicos precios que se mantienen justos son los del Circo Volador, benditos sean aquéllos cuyo principal disfrute musical se genera en lo "underground", en las filas del metal mutante y demás cosas raras. Por mi parte y por la de muchos otros que son un poco más ortodoxos, que crecimos escuchando bandas como ACDC, Scorpions, Led Zeppelin, Kiss, etc. tendremos que adherirnos al sistema teniendo un trabajo lucrativo, porque siendo realistas, la competencia comercial en México -para poner otras promotoras- es tan imposible como querer crear competencia para otros monstruos: Telmex, Banamex, Televisa, y demás.
Las tarifas del Circo Volador, por cierto, nunca sobrepasan los 450 pesos. Personalmente considero que la mayoría de la música que se escucha por allá es basura, pero se pueden encontrar joyas raras si tu oído es paciente y aplicas muy buenos filtros.